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SANTIAGO DE PARDESOA:
En esta feligresía se
conservan vestigios de la cultura dolménica en el monte Custoia, una de
las cimas más elevadas del ayuntamiento. En el fueron hallados un ídolo
de piedra y un hacha de piedra pulida. Las primeras referencias
documentales conocidas de la parroquia datan de 1246, año en el que un
caballero llamado García Peláez dona al monasterio de Aciveiro varias
heredades en Parada, Barcia y Pardesoa.
El templo de Pardesoa
conserva su cuerpo original, de finales del siglo XV, pero fue objeto de
varias reformas, entre ellas la del año 1625, realizada por los
maestros Xoán de Cadavide y Bartolomé Piñeiro, que trabajaron en la
capilla mayor y en la sacristía, y una posterior revisión que fue
efectuada por Pedro de Barro y Andres García. La actual fachada data de
1822 y fue ejecutada por maestros de la propia parroquia, constando de
tres cuerpos: el primero, en el que se abre la portada adintelada sobre
la que se sitúan un pequeño ventanuco circular y una hornacina con la
imagen de la Virgen; el segundo, con dos arcos peraltados que albergan
sendas campanas, y el tercero, un pequeño frontón de líneas onduladas
rematado en tres pináculos.
Además del templo
parroquial esta feligresía cuenta con dos capillas, una en San Marcos,
del siglo XVII y otra en el lugar de Fixó, del siglo XVIII, así como
un importante número de cruceiros.
Aquí nació, en el primer tercio del siglo XVI, Diego de Cana, uno de
los mejores gaiteiros de esta tierra, de la que tantos y tan
destacados artistas de la gaita surgieron para convertir las romerías
de Montes en las más sonadas.
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Iglesia
parroquial de Santiago de Pardesoa

Crucero
parroquial próximo al campo donde
se
celebra la fiesta de San Benito
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